Cómo dar el primer paso para desarrollar amistades

Cada mañana sonaba la alarma a las 6 a.m. para cambiarte, desayunar y salir al colegio. No obstante, ahora que llegaste a la universidad, la rutina ha cambiado y el sistema establecido, donde conocías a las mismas personas cada año, simplemente desapareció.

¿Y ahora cómo hago amigos si no sé cómo desenvolverse fuera de mi círculo?

Si esta preocupación te ronda, especialmente porque estás acostumbrado a una introversión personal o a que otros sean quienes den el primer paso, está bien: antes que nada, no es algo “malo”.


Para superar la ansiedad o el miedo que provoca salir de la zona de confort, el primer paso es decidir aceptarlo y tener ganas de cambiar, porque buscas resultados diferentes. Todo con calma: eres cachimbo y recién conoces este nuevo ambiente; tienes 16 semanas para compartir con otros. La idea es que salgas de tu caparazón de manera natural, y aquí encontrarás algunos consejos.

Intereses y conversación

No es obligatorio iniciar una conversación con una gran “pregunta rompehielos”. A veces basta con un: ¿Qué tal?, ¿Cómo te va con las clases?, ¿Cuándo es el examen?

Lo importante es estar abierto a continuar, incluso si parece que la conversación está a punto de terminar. Saca tema tras tema, une experiencias personales, conecta aspectos de tu carrera con los de otros, lo esencial es estar dispuesto a expresarte y ser paciente con el proceso, no siempre es inmediato.

Participa en espacios compartidos

Unirte a talleres, clubes, organizaciones, equipos deportivos o círculos de estudios académicos te ayudará a conocer personas con intereses similares y explorar las posibilidades de nuevas conexiones. Estarás en una zona más cómoda, rodeada de gente con mayor posibilidad de iniciar una conversación y compartir gustos. Recuerda que la universidad está llena de gente como tú, que busca tener amistades y, en varias ocasiones, son muy tímidos para hacerlo.

El primer día en la universidad puede parecer un salto al vacío, pero también es una puerta abierta a nuevas conexiones. Dar el primer paso implica pequeñas acciones: sonreír, preguntar, sumarte a espacios, aceptar que los vínculos se construyen poco a poco. Cada saludo, cada conversación y cada experiencia compartida te acerca a formar amistades que harán más enriquecedor tu camino universitario. 

Escrito por: Fernanda Alvarado

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